En una reciente entrevista, la recién nombrada fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo, expresó su deseo de apartarse de lo que ella describió como una «especie de maldición» que parece acompañar el cargo, refiriéndose a la influencia política que ha marcado a algunos de sus predecesores.
«Algo debe tener el cargo, alguna especie de maldición de la que espero apartarme», comentó Camargo, quien asumió el cargo con el objetivo claro de enfocarse en mejorar la forma en que se lleva a cabo el trabajo en la Fiscalía General.
En este sentido, Camargo destacó la importancia de que la Fiscalía se mantenga al margen de las influencias políticas y se enfoque en su labor principal de administrar justicia de manera imparcial y eficiente. «Yo lo que quiero es que mejoremos la forma de hacer el trabajo», afirmó.
La nueva fiscal general también hizo hincapié en la necesidad de fortalecer la institucionalidad de la Fiscalía, garantizando la independencia de sus funcionarios y promoviendo una cultura de transparencia y rendición de cuentas.
Con estos principios como guía, Luz Adriana Camargo se propone liderar la Fiscalía General de la Nación hacia una nueva etapa, en la que la eficiencia, la transparencia y la imparcialidad sean los pilares fundamentales de su gestión.
