Diferentes gremios del municipio de Puerto Libertador, Córdoba, se preparan para iniciar un paro indefinido contra GECELCA, el próximo lunes 25 de mayo, en medio de las inconformidades que desde hace años se viene acumulando entre las comunidades cercanas a la termoeléctrica.
En Puerto Libertador, las conversaciones ya no giran solo alrededor del trabajo o el día a día, sino también de la protesta. A través de reuniones comunitarias y cadenas de WhatsApp, líderes sociales y habitantes vienen organizando la movilización con la intención de frenar completamente las operaciones de la planta.
Han pasado más de diez años y aquí la gente sigue esperando una oportunidad, comentan algunos pobladores, quienes aseguran que la mayoría de los empleos continúan siendo ocupados por personas de otros municipios, mientras muchas familias de Puerto Libertador sienten que quedaron por fuera del desarrollo prometido.
La molestia también crece por lo que consideran un trato desigual hacia el municipio. Según líderes comunitarios, mientras la empresa sostiene reuniones y acuerdos con la Alcaldía de Montelíbano, en Puerto Libertador las solicitudes de apoyo y proyectos sociales pocas veces avanzan. Aquí sentimos que siempre nos cierran la puerta, expresó uno de los promotores del paro.
A esto se suman las preocupaciones por los posibles impactos ambientales y de salud relacionados con la operación de la termoeléctrica. Algunos habitantes afirman que, pese a convivir durante años con la planta, las comunidades siguen enfrentando dificultades económicas, problemas respiratorios y altos costos en el servicio de energía.
Pagamos la luz más cara y lo que queda es contaminación, dicen varios de los organizadores, quienes aseguran que el cansancio de la gente terminó convirtiéndose en decisión colectiva.
Los promotores de la jornada afirman que ya cuentan con reservas de agua y alimentos para sostener el paro durante varios días si es necesario. Mientras tanto, las convocatorias continúan creciendo en distintos sectores rurales y urbanos, donde muchos ven esta movilización como una oportunidad para hacer escuchar un reclamo que, aseguran, lleva años ignorado.
