La minería ilegal en la subregión del San Jorge está causando graves daños a los ríos y quebradas de la zona, especialmente al Río Sucio,Río San Pedro y la quebrada Las Claras, en Puerto Libertador. Las comunidades campesinas están preocupadas porque esta actividad ilegal está generando una gran contaminación en los cuerpos de agua, lo que está afectando seriamente la salud de la fauna y flora de la región.
La extracción de minerales como el oro se realiza de manera ilegal y sin ningún tipo de regulación, lo que provoca que se usen técnicas de extracción poco sostenibles y dañinas para el medio ambiente. La utilización de maquinaria amarilla y químicos como el mercurio para extraer el oro, es uno de los mayores problemas que enfrentan los ríos y quebradas de la región, ya que este elemento altamente tóxico se filtra en el agua y contamina la vida acuática, como es el caso del Río San pedro, donde en este momento no hay un solo pez, ya que con la contaminación del río se murieron, lo que afecta la seguridad alimentaria de las comunidades ribereñas.

Además, la minería ilegal también provoca la deforestación y degradación de los ecosistemas naturales en la zona, lo que afecta la calidad del agua y la biodiversidad de la región. La extracción indiscriminada de minerales también provoca la erosión de los suelos, lo que a su vez afecta la calidad del agua de los ríos y quebradas.
Hay una preocupación en las comunidades campesinas del San Jorge, ya que ven que poco a poco se va degradando el medio ambiente y las fuentes de agua son indispensables para los cultivos de pancoger y para toda la actividad económica campesina.Piensan que a lo que se acabe el oro queda totalmente pobre el territorio, porque no va a quedar oro, ni tierra fértil y mucho menos agua.
Es importante que las autoridades competentes tomen medidas para erradicar la minería ilegal en la región del San Jorge y se establezcan medidas efectivas para proteger los ríos y quebradas de la zona. También es fundamental que se promueva una minería responsable y sostenible, que respete el medio ambiente y contribuya al desarrollo económico y social de la región de manera responsable y sostenible. Solo así se podrán proteger los ecosistemas naturales de la región y garantizar el bienestar de las comunidades que habitan en ella.
