En Moñitos, Córdoba, un tranquilo municipio costanero del departamento, un caso de infidelidad tuvo a punto de convertirse en tragedia cuando un hombre, quien reaccionó airadamente, agredió a su compañera sentimental y al amante de esta con un machete, al encontrarlos teniendo relaciones íntimas en su propia cama en la vereda El Tigre.
La situación se complicó, cuando, entre súplicas la mujer herida, aseguró que su infidelidad estaba vinculada a una posesión espiritual. Según su relato, un espíritu la obligaba a serle infiel a su esposo cada vez que la poseía. Conmovido o incrédulo, el hombre llevó a su esposa al hospital para que recibiera atención médica tras la agresión.
La peculiar explicación de la mujer no tardó en propagarse por las calles de esta localidad costanera, generando escepticismo y asombro entre los habitantes del municipio. En las redes sociales, la historia se convirtió en el tema del momento, con numerosos internautas expresando su incredulidad y burlándose de la singular justificación.
«Eso no se lo cree nadie; ese hombre es un cabrón contento al creer esa historia. Ese espíritu se llama arrechera. Yo conozco un poco de mujeres que están poseídas por ese espíritu», comentó uno de los usuarios en redes sociales, reflejando el tono sarcástico y descreído que predominó en la discusión en línea.
La historia, aunque pintoresca, ha dejado a los habitantes de Moñitos divididos entre la incredulidad y la especulación sobre la autenticidad de la misteriosa posesión esgrimida como justificación para la infidelidad. Mientras tanto, las autoridades locales investigan el incidente violento y sus circunstancias, buscando esclarecer si la posesión espiritual tiene algún fundamento real o si se trata de una estrategia para evadir responsabilidades.
