La inseguridad sigue ganando terreno en la vía que comunica a Montelíbano con Puerto Libertador, en el sur de Córdoba. Esta vez, dos enfermeros del Hospital Divino Niño fueron víctimas de un violento atraco a plena luz del día, sin que se registrara presencia o reacción alguna de las autoridades.
El hecho ocurrió hacia las 11:00 de la mañana del sábado 28 de marzo, en el sector conocido como la Loma de las Candelillas, un punto que ya ha sido escenario de múltiples hechos delictivos. Las víctimas fueron identificadas como Ariel Pacheco y Mery Franco, quienes regresaban de Montelíbano tras realizar compras.
Según el relato de los afectados, dos hombres encapuchados —uno con casco y otro con gorra y gafas— les cerraron el paso. Uno de los delincuentes portaba un revólver calibre 38, con el que intimidaron a los profesionales de la salud.
Con total tranquilidad, los asaltantes obligaron a las víctimas a descender de la motocicleta y las condujeron hacia un costado de la carretera, incluso haciéndolas cruzar una cerca de alambre. Durante el asalto, amenazaron de muerte a Ariel Pacheco mientras procedían a despojarlos de sus pertenencias.
El botín incluyó una pulsera, dos anillos, una cadena, un teléfono celular y las llaves de la motocicleta. A Mery Franco también le arrebataron la cadena que llevaba en el cuello.
Habitantes y transeúntes de la zona aseguran que la Loma de las Candelillas se ha convertido en un punto crítico de inseguridad, donde, al parecer, opera una banda delincuencial que actúa con frecuencia sin que las autoridades logren contenerla.
No es la primera vez que se registran hechos violentos en este sector. A mediados de 2025, un grupo de mineros fue atacado a bala cuando se movilizaba con una considerable suma de dinero, dejando a uno de ellos gravemente herido. Asimismo, en este mismo tramo fue víctima de un atentado el líder social Enyer Nieves, quien se desplazaba con su esquema de seguridad de la Unidad Nacional de Protección (UNP).
La reiteración de estos hechos ha encendido las alarmas entre la comunidad, que cuestiona la ausencia de controles efectivos y resultados concretos frente a la delincuencia en esta zona del departamento. Mientras tanto, quienes transitan por esta vía lo hacen con temor, expuestos a una criminalidad que parece operar sin freno.
