Tomado de: Cuestión Pública
El Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá ha dictado una sentencia histórica al condenar a doce años de prisión a Ronal Rivera Rodríguez, exfuncionario del extinto Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), por su participación en la tortura psicológica a la periodista Claudia Julieta Duque.
La periodista, quien ha enfrentado una década de lucha por la justicia, fue víctima de persecuciones, interceptaciones ilegales y tortura psicológica por parte de agentes del DAS, específicamente por Ronal Rivera, entre el 4 de marzo de 2003 y el 18 de diciembre de 2004. Rivera integraba una organización criminal al interior del DAS, cuyo propósito era amedrentar a Duque y hacerla desistir de sus investigaciones sobre el asesinato de Jaime Garzón y la participación de agentes del DAS en la desviación del proceso judicial tras dicho homicidio.
El Tribunal Superior revirtió la absolución dictada por el Juzgado 10º Penal Especializado de Bogotá el 30 de mayo de 2023, que argumentó dudas sobre la participación de miembros del DAS en los actos de tortura. La nueva sentencia destaca la existencia de pruebas contundentes que demuestran la responsabilidad de Ronal Rivera en los crímenes perpetrados contra Claudia Julieta Duque.
La condena incluye 12 años de prisión, una multa al Estado por $1.740 millones de pesos y el pago de $126.235.400 por daños morales a la periodista. Además, se ordenó la captura inmediata de Ronal Rivera, quien actualmente trabaja en la Regional Andina de Migración Colombia en Bogotá. Sin embargo, hasta el momento, las autoridades no han logrado ubicar al condenado.

La sentencia también revela que la persecución contra Duque tenía como objetivo desvirtuar sus investigaciones sobre el asesinato de Jaime Garzón y la colaboración entre el DAS y la Fiscalía para desviar el proceso judicial. El fallo destaca el papel del exdirector del Grupo Especial de Inteligencia (GEI-3), Jaime Fernando Ovalle Olaz, en la orden de investigar a Claudia Julieta Duque.
Este histórico veredicto es un paso crucial para superar la impunidad en casos de violencia contra periodistas y demuestra la existencia de un plan sistemático de violencia contra la prensa, involucrando a altos funcionarios del DAS. La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) ha celebrado la decisión como un avance importante en la lucha contra la impunidad.
Este caso refleja la persistencia de Claudia Julieta Duque en su búsqueda de verdad y justicia, a pesar de décadas de burlas y maltratos en el marco del proceso judicial. La sentencia reconoce la importancia de las pruebas presentadas por la Fiscalía, cerrando así una etapa de revictimización para la periodista.
El fallo llega 20 años después de los hechos y un año después de que el Estado colombiano fuera condenado por las torturas sufridas por Claudia Julieta Duque y su familia entre 2001 y 2010. Aunque la sentencia es reparadora, la periodista destaca que aún existen otros casos abiertos en los que sigue sometida a burlas y maltratos.
Este hito legal marca un precedente significativo en la búsqueda de justicia para periodistas víctimas de persecución y violencia, destacando la importancia de la verdad judicial en la protección de la libertad de prensa y la defensa de los derechos humanos.
