El almirante Francisco Cubides, comandante de las Fuerzas Militares, explicó la situación actual tras la ofensiva en curso por parte de las tropas en medio del paro armado del ELN en el departamento del Chocó, que ha dejado al menos 50,000 personas confinadas. Según el oficial, se están planificando bombardeos en puntos estratégicos identificados por inteligencia militar.
«Se trata de una operación que debe planificarse muy bien para evitar cualquier daño colateral, como la presencia de civiles en las cercanías del área de operación. Es una operación legítima que está siendo supervisada por el presidente y el ministro de Defensa», indicó Cubides.
El almirante también mencionó que los bombardeos incluyen el uso de bombas beta, ametrallamientos y cohetes, con diferentes niveles de intervención según la amenaza y las condiciones del terreno.

Por su parte, Jason Mosquera, alcalde de Istmina, se refirió a la crisis humanitaria que enfrenta la población de su municipio, ubicado en medio de los enfrentamientos entre el ELN y el Clan del Golfo. «Hemos venido padeciendo un fenómeno lamentable y angustiante. Llevo ocho meses como alcalde y en este tiempo hemos enfrentado seis desplazamientos forzados por parte del ELN», expresó.
Mosquera informó que hasta el viernes 16 de agosto se completaban cuatro días de desplazamiento y confinamiento de las comunidades a lo largo del río San Juan. No obstante, mencionó que el ELN abrió un corredor humanitario para permitir la entrada de brigadas de salud y suministros. «El 21 de agosto volverán a cerrar el corredor indefinidamente», denunció.
Esta crisis ha dejado a 15,000 personas confinadas sin posibilidad de moverse libremente por el territorio, debido a las restricciones impuestas por los grupos armados ilegales.
