El municipio de Santa Rosa del Sur, en el sur de Bolívar, fue escenario de un violento enfrentamiento entre grupos armados que dejó un saldo de nueve personas fallecidas. Los cuerpos, encontrados en la Serranía de San Lucas, fueron trasladados inicialmente a la morgue de Medicina Legal en Montelíbano, Córdoba, y posteriormente identificados en Montería.
Las víctimas mortales fueron reconocidas como:
- Francisco Antonio De la Cruz Ávila, 40 años, oriundo de Repelón, Atlántico.
- Ever Manuel Montes Mazo, 28 años, de El Bagre, Antioquia.
- Brayan Alberto López Padilla, 23 años, de Sincelejo, Sucre.
- Everson Pérez Luna, 28 años, de Montería, Córdoba.
- Pedro Celestino Pacheco Avilez, 30 años, de San Carlos, Antioquia.
- Juan Rafael Nigrinis Cantillo, 33 años, de Ciénaga, Magdalena.
- Jair Manuel Buelvas Mejía, 30 años, de Montecristo, Bolívar.
- Simón Pérez Vidal, 41 años, de El Carmen de Bolívar, Bolívar.
- Luis Miguel Galarcio Tordecilla, 21 años, de Montería, Córdoba.
El enfrentamiento ocurrió en una región estratégica y de difícil acceso en la Serranía de San Lucas, conocida por su riqueza aurífera. La falta de presencia de la Fuerza Pública ha permitido que las disidencias de las FARC, el ELN y el Clan del Golfo se disputen el control territorial para explotar la minería ilegal. Según reportes de habitantes de esa zona, estos grupos obtienen ingresos extorsionando a los mineros, además de cobrar por el uso de maquinaria y combustible.
La violencia se concentra en sectores como Montecristo, Santa Rosa del Sur, Minguillo, Mina Nueva y Chicamoqué, que limitan con municipios de Antioquia como El Bagre, Remedios y Segovia.
Reacciones oficiales
La crítica situación coincide con la reciente suspensión de los diálogos de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN). El gobernador de Bolívar, Yamil Arana Padauí, expresó en su cuenta de X (antes Twitter): «Los diálogos solo han servido para que el ELN se fortalezca. Nunca han respetado las mesas de negociación. Mientras no exista una verdadera voluntad de paz, no se debe conversar con estos grupos armados organizados».
En respuesta a la creciente violencia, el gobernador convocó un Consejo de Seguridad Departamental extraordinario para trazar estrategias que permitan enfrentar las amenazas del ELN y otros grupos criminales en la región.
La Serranía de San Lucas sigue siendo un epicentro de conflicto armado, donde la minería ilegal alimenta un ciclo de violencia que afecta gravemente a las comunidades locales y la seguridad de la región.
