Cortesía W Radio Colombia
La Sección de Ausencia de Reconocimiento de la JEP decretó medidas cautelares por 4 meses sobre uno de los sitios utilizados como hornos por paramilitares para desaparecer cuerpos de personas asesinadas. En estos lugares, los cuerpos fueron desenterrados y quemados para que no fueran encontrados.
Uno de estos sitios está ubicado en la Finca Pacolandia, concretamente en el lugar conocido como Casa Vieja. Un testigo, cuya identidad es protegida por razones de seguridad, detalló cómo se quemaron cadáveres después de que se enteraron de que la Fiscalía empezaría a buscar cuerpos enterrados. Estos cuerpos fueron incinerados en hornos improvisados, llenados con neumáticos viejos y otros materiales inflamables. «Esta práctica la hacíamos porque recibimos información de que la Fiscalía iba a desenterrar los cuerpos. Para que no los encontraran, los desenterrábamos y los incinerábamos en una fogata que hacíamos con llantas y otros materiales”, dijo el testigo, según la decisión conocida por W Radio.

Además del viejo horno que fue objeto de protección, la JEP también decretó medidas cautelares sobre un lote de la Finca Las Palmas, ubicada en zona rural de Cúcuta. Según el testigo, un exparamilitar, en ese lugar permanecerían enterrados los cuerpos de dos jóvenes que fueron sacados de la capital de Norte de Santander por miembros de las AUC. “Están los cuerpos de dos muchachos, fueron enterrados por Manuel, el cuñado. La finca tenía cultivos de piña y la casa está abandonada. La Fiscalía de Justicia y Paz ha identificado a las víctimas, pero el señor no recuerda sus nombres. Eran muchachos de Cúcuta que fueron llevados hacia esta finca”, narró el testigo.
Ante esta información, la JEP ordenó a su grupo de intervención forense que, de forma inmediata y en un plazo máximo de 30 días, realice las labores necesarias para revisar los terrenos protegidos y efectuar las exhumaciones correspondientes, con el fin de recuperar los cadáveres que sean hallados.

En relación con otros dos puntos de interés forense, uno también en la Finca Pacolandia, donde el testigo mencionó que él mismo asesinó y enterró a dos personas a unos 70 centímetros de profundidad, y otro en un lote en la vía a Vigilancia, se seguirá analizando su viabilidad. En este segundo punto forense, habría cinco cuerpos, pero según lo informado por el testigo, unos perros podrían haberse comido los cuerpos.
En relación con los llamados “Hornos de la Infamia”, ubicados en Juan Frío (Norte de Santander) y la solicitud de protección elevada, entre otros, por Salvatore Mancuso, la jurisdicción ordenó a la Unidad de Búsqueda presentar un informe sobre las actividades de investigación que ha realizado allí para identificar los eventuales puntos que habría que proteger.
