El mundo de la ciencia está de luto tras conocerse el fallecimiento de Manuel Elkin Patarroyo, destacado investigador colombiano reconocido por desarrollar la primera vacuna sintética contra la malaria. Su muerte, confirmada en la madrugada de hoy, deja un vacío inmenso en el ámbito científico y humanitario.
Patarroyo, nacido en Ataco, Tolima, en 1946, dedicó su vida a la investigación médica con un enfoque en enfermedades que afectan a las poblaciones más vulnerables. Su contribución más célebre fue la creación de la vacuna SPf66 en la década de los 80, un hito en la lucha contra una enfermedad que continúa siendo un desafío global. A pesar de las críticas y debates que rodearon su trabajo, su compromiso con la salud pública fue incuestionable.

El científico siempre abogó por la distribución gratuita de sus avances, donando la patente de su vacuna a la Organización Mundial de la Salud para que pudiera llegar a los países con menos recursos. Este gesto reflejó su profunda convicción de que la ciencia debe estar al servicio de la humanidad.
Amigos, colegas y organismos internacionales han expresado su pesar por la partida de Patarroyo, destacando su inquebrantable pasión por salvar vidas y su legado como uno de los científicos más influyentes de Colombia.
El Gobierno Nacional y varias instituciones académicas han anunciado homenajes póstumos para honrar su trayectoria y sus contribuciones a la ciencia y la salud global.
