Posturas divididas se han evidenciado dentro del partido Centro Democrático, tras la propuesta del expresidente Álvaro Uribe Vélez de una intervención militar en Venezuela para derrocar al régimen de Nicolás Maduro. Esta iniciativa, presentada durante su visita a Cúcuta, Norte de Santander, generó desacuerdos incluso en sectores cercanos al uribismo.
Uribe hizo un llamado a la comunidad internacional, particularmente a las Naciones Unidas, para liderar una acción armada que permitiera desalojar a Maduro del poder. Calificó su régimen como una dictadura que desconoce la voluntad popular y reprime a su pueblo.

María Fernanda Cabal, reconocida por su defensa de las políticas uribistas, respaldó la propuesta, señalando que una intervención militar es necesaria para liberar a Venezuela de lo que calificó como una «narcodictadura».
Sin embargo, Enrique Peñalosa, exalcalde de Bogotá y considerado cercano al expresidente, expresó reservas sobre la idea. «Los líderes colombianos no deben estar hablando de intervenciones militares en Venezuela, ni colombianas ni de ningún ejército extranjero. Una cosa es rechazar la dictadura, y otra muy distinta, eso», afirmó en la red social X. Además, calificó de «absurdo» el planteamiento, argumentando que el «lenguaje de injerencia internacional solo fortalece a Maduro».
La propuesta también fue rechazada por figuras de otros sectores políticos. El senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico, advirtió que «una intervención militar en Venezuela agravaría la crisis regional y sería un error histórico con consecuencias devastadoras para ambos países».
Esta controversial propuesta del expresidente Alvaro Uribe Velez, ha generado polémica en el panorama político colombiano, creando tensiones tanto dentro del uribismo como en el espectro político nacional.
