El abogado y aspirante a la Presidencia, Abelardo de la Espriella, volvió a ser tendencia, no por sus acostumbradas posturas polémicas, sino por un inesperado giro hacia lo espiritual durante el desarrollo de su campaña política.
En un video compartido en redes sociales, el abogado y político cordobés se mostró rodeado de pastores y líderes cristianos, a quienes agradeció el apoyo, al tiempo que describió la contienda electoral como una auténtica “batalla espiritual”.
El hecho contrasta con la imagen que proyectó en el pasado, cuando se declaraba ateo y en varias entrevistas llegó incluso a poner en duda la existencia de Dios. Esta transformación genera asombro tanto en seguidores como en críticos, quienes hoy lo ven adoptar un discurso mucho más cercano a la fe cristiana.
El viraje ha despertado debate sobre la creciente presencia de la religión en la política colombiana y, en especial, en Córdoba —su tierra natal—, donde su nueva narrativa ya comienza a ser interpretada como parte de su estrategia de campaña.
Algunos analistas sugieren que los asesores políticos de Abelardo de la Espriella habrían recomendado su acercamiento a la religión, considerando que los sectores evangélicos que respaldan a la derecha difícilmente apoyarían a un candidato que se declare ateo.
En las elecciones pasadas, el tema de la religiosidad fue utilizado como un “caballo de Troya” en contra de Gustavo Petro, por lo que surge la pregunta: ¿la nueva espiritualidad de De la Espriella responde a una convicción personal o hace parte de una estrategia netamente política?
